Nuestra historia
Este viaje comenzó hace unos 10 años, cuando decidí hacerme cocinero. Me dije: “cuando llegue a los 40, tendré mi propio restaurante”. Bueno, ahora tengo 41… ¡y mi restaurante!
Recuerdo también cuando le dije a mi chica que el día que tuviera uno, no tendría solo ese, sino tres, y los llamaría como nuestros gatos: Nero, Nico y Nica. Si estás leyendo esto, ya sabes cuál es el primero. Los otros aún se están gestando, pero lo mejor de todo es que llegó un cuarto gato, el demonio de Roni. Así que imaginaos por dónde van los tiros.
Después de estos años trabajando con chefs muy top para mí, Abraham García, Dani García y Sami Tamimi, entre otros, es el momento de ofrecerle a la gente mi cocina: una cocina hecha como a mí me gustaría comerla, que sea muy rica y que al día siguiente quieras repetir una y otra vez.
Con Nero quiero ofrecer mi visión de la cocina del sudeste asiático, pero sin encasillarla en una zona específica ni en unos parámetros determinados. Es, de verdad, una cocina viajera. Un día puedes venir a comerte un curry de anticuchos, y al siguiente unos gnocchis coreanos, y que cualquiera de los dos te haga explotar la cabeza.
Os podría contar la milonga de “aquí se viene al producto, cocina de proximidad, km0, cocina honesta”… bla, bla, bla.
Aquí venís a pasarlo bien, a comer muy rico y a querer repetir. Y punto.
Besos y abrazos
Sam Farahpour, vuestro chef de confianza. 🌶🌶🌶